Los festejos en Argentina
En todo el país, ¡Don Orione santo!
En la mañana que recién comienza, después de la vigilia que con tanto esmero y creatividad prepararon las comunidades para esperar el anuncio de Don Orione santo, es tiempo de festejar.
Sueltas de globos y desayunos con mate cocido y cafecitos; campaneadas y caravanas de autos; misas de acción de gracias que congregan a una multitud de fieles... A lo largo de todo el domingo, en las comunidades orionitas se comparte la alegría con las puertas y el corazón abiertos para recibir a la gente del barrio, a peregrinos de otras parroquias y a todos quienes quieren estar cerca del Apóstol de la Caridad en este día inolvidable.
Es la fiesta de la Familia Orionita, pero también de todo el pueblo fiel y, aún, de la sociedad argentina, que reconoce en Don Orione al “padre de los pobres y los desamparados”; que siente a Don Orione como un verdadero hijo de esta tierra.
“Ama, Señor, a la Argentina, porque la Argentina ama a tus pobres”. El entrañable afecto de Don Orione por nuestra patria aflora con fuerza este domingo de mayo. Moviliza, llama, convoca a miles de personas. Muchas de ellas vuelven a una iglesia después de años. Otras traen a su familia y amigos para que conozcan el Pequeño Cottolengo. También se acercan ex alumnos, antiguos miembros de oratorios y grupos juveniles, amigos y bienhechores de la Obra, y hasta quienes con profunda emoción muestran una foto y comentan: “¿Ve a ese señor parado junto a Don Orione?, es mi padre”.
Este 16 de mayo la Familia Orionita se ve tan grande como el mismo Don Orione la soñó en su juventud.
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Junto al corazón del santo “que se hizo argentino entre los argentinos”
Apenas pasadas las 15, el cielo gris de la tarde de Claypole se ilumina con la presencia de Don Orione. Avanzando entre la multitud reunida en torno al altar levantado en el predio del Pequeño Cottolengo, la reliquia del corazón del nuevo santo acaricia el alma de los presentes.
“Señor que nuestra vida sea arcilla blanda entre tus manos, para que tú puedas moldearla…”, canta la multitud, mientras los concelebrantes se preparan para iniciar la Misa Central de Acción de Gracias.
“Verdaderamente hoy es una gran fiesta para la Pequeña Obra de la Divina Providencia porque el Papa ha canonizado a vuestro fundador”, expresa al comienzo de su homilía el Nuncio Apostólico, Mons. Adriano Bernardini, quien preside la eucaristía junto a Mons. Agustín Radrizzani, obispo de Lomas de Zamora, y Mons. Oscar Villena, obispo emérito de San Rafael, quien conoció en vida a Don Orione.
Luego, Mons. Bernardini invita a los fieles reunidos en torno al altar a meditar sobre la santidad de Don Orione y su amor por Argentina: “Él se hizo argentino entre los argentinos y todavía hoy continúa estando en medio de ustedes físicamente con el mismo corazón que, entonces vivo, había latido tanto por este país dejándole tantas instituciones que continúan creciendo y que son un tesoro precioso para la Iglesia argentina. Ciertamente, Don Orione no se imaginaba que el Señor trabajaría tanto en Argentina a través de él durante sus dos visitas. Esto es cuanto logran realizar los santos, aquellos que han comprendido el amor de Dios y se han entregado enteramente a Él. Aquí está el secreto de la santidad de Don Orione: que se ha entregado completamente. Queridos amigos: que la celebración de hoy sea un motivo de alegría, porque Don Orione vive en el cielo junto a Dios Padre”.
En el final de la celebración, dos de los residentes del Pequeño Cottolengo, Jesús y Carlitos, entregan al Nuncio y a los obispos, obsequios hechos con sus propias manos. Un aplauso lleno de afecto envuelve el altar.
La tarde empieza a despedirse, pero todavía quedan fuerzas para marchar, en procesión, hasta la capilla-santuario del cottolengo y adorar la reliquia del “estratega de la caridad”. Entonces, el último “¡Viva Don Orione!” de una jornada inolvidable, saluda con alegría y devoción al corazón del santo que “vivo o muerto” quiso volver a su amada tierra argentina.
Sitio Oficial de la Pequeña Obra de la Divina Providencia Don Orione - Argentina /