El Carisma orionita suele ser sintetizado en la expresión de “los cuatro grandes amores de Don Orioneâ€, que marcaron el ritmo de los latidos de su corazón: Jesús, MarÃa, el Papa, las almas. "Es necesario Jesús. Jesús todos los dÃas y no fuera de nosotros, sino en nosotros; y no sólo espiritualmente, sino sacramentalmente."
"Virgen SantÃsima, a la cual nadie ha recurrido en vano, danos fuerza, danos el querer aquello que Dios quiere de nosotros"
"Amemos a la Santa Iglesia con todo nuestro ser y teniendo siempre como nuestras todas las doctrinas suyas y de su Jefe visible, el Papa"
"No saber ver ni amar en el mundo más que las almas de nuestros hermanos... Todas son amadas por Cristo, por todas Cristo ha muerto"