Su CarismaAl crear la humanidad, Dios la so帽贸 como una familia de hermanos. La unidad es la primera caracter铆stica que define a una familia. A nivel religioso, hablamos de familia porque existen valores que nos unen como parte de nuestra identidad com煤n. Esos valores son los que el Se帽or infundi贸 en la persona del fundador, y constituyen su carisma. Mucho m谩s que los rasgos de una personalidad, el carisma es el don del Esp铆ritu que una persona recibe como llamado, y vive junto a los suyos, para dar respuesta a su tiempo. Es el mismo carisma que los hijos de Don Orione intentamos encarnar y expresar en el hoy de la historia. As铆, pues, con Don Orione no muri贸 el carisma. Es m谩s, su carisma tiene virtualidades que s贸lo se desarrollan con el correr de los tiempos, al aparecer nuevas circunstancias hist贸ricas, sociales y eclesiales. A cada familia religiosa, dentro de la Iglesia, le corresponde una espiritualidad que le es propia y la distingue de otros carismas. Forma parte de su identidad, de su esp铆ritu, de su tradici贸n. Siempre se trata de un don de Dios, en primer lugar. Hablar de la espiritualidad orionita nos obliga a adentrarnos en la personalidad del Fundador y, sobre todo, acercarnos a la forma c贸mo 茅l pudo traducir su experiencia de fe. Algunos rasgos, tanto de su personalidad como de su fuerza espiritual: 鈥 Audaz, arriesgado, valiente. Siempre emprendedor. Nunca se atemoriz贸 ante nada ni ante nadie. La urgencia de la caridad era su grito de batalla y, confiado en la Divina Providencia, desafi贸 todo tipo de obst谩culos y dificultades. 鈥 Acogedor, de esp铆ritu familiar. Don Orione, coraz贸n de padre, fue ejemplo de buen trato para todos cuantos tuvieron la suerte de encontrarse con 茅l. Siempre puso en primer lugar las buenas relaciones entre sus hijos. Y a nadie cerr贸 las puertas de su caridad. 鈥淓n nuestras casas no se preguntar谩 a nadie si tiene un nombre. S贸lo si tiene un dolor鈥. 鈥 Amigo de Dios. Dios lo era todo para 茅l. Su primac铆a era incuestionable. Con Dios en el coraz贸n, vivi贸 de Dios, desde Dios y absolutamente para Dios, en una actitud ejemplar de completa disponibilidad a sus planes, que le proporcionaba una fuente inagotable de paz interior y de felicidad. Su amistad con Dios la cultivaba con la conexi贸n permanente, a trav茅s de peque帽as jaculatorias, que le recordaban la Presencia de Dios y, sobre todo, con largos momentos de oraci贸n, aut茅nticos encuentros cara a cara con El. S贸lo as铆 se puede explicar su vitalidad y dinamismo incansables. Don Orione hizo perfecta s铆ntesis entre fe y vida. Fue hombre activo-contemplativo y contemplativo-activo: siempre puente de encuentro entre Dios y las personas, vali茅ndose de la caridad como lenguaje evangelizador. 鈥 Hermano de los hombres, de todos los hombres鈥u paso por la Historia, 鈥搑ecord茅moslo,- ocurre a finales del s. XIX. Son tiempos convulsivos y revueltos. Los modernos fen贸menos sociales de la industrializaci贸n y el urbanismo, unidos a la irrupci贸n de nuevas ideolog铆as pol铆ticas amenazaban la unidad que hasta entonces se hab铆a dado alrededor de la Iglesia, lo que tuvo como efecto el paulatino alejamiento de los sectores obreros de la fe y de la Iglesia. El joven Orione abre los ojos y contempla 鈥揷on la mirada de Dios- a los hombres cansados y desilusionados. En esas necesidades humanas asoma su intuici贸n fundacional para conseguir penetrar social y cristianamente en el pueblo obrero. Su objetivo 煤ltimo es encaminar a las personas 鈥搕odas las personas- hacia Dios, orientarlas en la direcci贸n de la Iglesia, oxigenando as铆 la sociedad entera. Quiere que su congregaci贸n sea 鈥渦na profund铆sima vena de espiritualidad m铆stica que invada todos los estratos sociales鈥, adem谩s de ser buen samaritano para los heridos de la vida. 鈥 鈥ero los pobres son los primeros, sus predilectos. A ellos dedica sus mejores energ铆as porque son el tesoro de la Iglesia. Todos sus movimientos giran en torno a los m谩s abandonados, a los m谩s alejados de la Iglesia, a los rechazados por la sociedad, a los caidos al costado del camino de la vida. 鈥淟a Peque帽a Obra de la Divina Providencia 鈥揺scribe- nacida para los pobres, para conseguir su objetivo, planta sus tiendas en los barrios y suburbios m谩s m铆seros, que est谩n en los m谩rgenes de las grandes ciudades industriales y vive peque帽a y pobre entre los peque帽os y los pobres fraternizando con los trabajadores humildes鈥. Y a sus hijos les recordar谩. 鈥淣osotros estamos para los m谩s pobres. No lo olviden nunca鈥. 鈥 Hombre de Iglesia. Vivi贸 la pasi贸n por construir la unidad dentro de la Iglesia. El gran sue帽o de Don Orione fue unir la Iglesia, representada en el Papa, con el pueblo. Y utilizar谩 para su prop贸sito un nexo tan f谩cil de entender como las obras de caridad, que hablan por s铆 mismas en todos los idiomas. Con conciencia de buen hijo se abandona en manos de su madre la Iglesia y se pone a su entero servicio no arrog谩ndose nunca ninguna importancia y dando a cada obra social el t铆tulo de 鈥渙bra de Iglesia鈥. A sus hijos, en el 煤ltimo discurso de despedida, les dio esta recomendaci贸n: 鈥淟es ruego que sean y permanezcan humildes y peque帽os a los pies de la Iglesia鈥. Y vivi贸 con dolor las divisiones entre las distintas confesiones cristianas, no escatimando esfuerzos en el intento de acercar posturas. 鈥 Mar铆a como ejemplo de vida y de servicio. En Don Orione hay claras huellas marianas en sus actitudes de humildad, disponibilidad, abandono en manos de Dios. Su vida, como la de Mar铆a fue un 鈥渟i鈥 cont铆nuo, ya sea en los momentos de gozo como en las numerosas situaciones dolorosas y de cruz. La entera familia orionita, beneficiarios de la inmensa riqueza espiritual de nuestro Santo Fundador, tenemos en la espiritualidad de Don Orione el equipaje que siempre hemos de llevar dentro, y la fuerza vital para encarar la misi贸n, como energ铆a capaz de dinamizarnos e ilusionarnos, como esp铆ritu que nos empujar谩 a seguir siempre adelante, sorteando todos los vientos de la Historia. |
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Sitio Oficial de la Peque帽a Obra de la Divina Providencia Don Orione - Argentina /