¡Tenemos Papa! Benedicto XVI
 
     
 

“En la alegría del Señor sigamos adelante”

El 19 de abril, el Card. Joseph Ratzinger
dirigió a los fieles reunidos en la Plaza San Pedro
sus primeras palabras como nuevo Vicario de Cristo.

“Queridos hermanos y hermanas:

Después del gran Papa, Juan Pablo II, los señores cardenales me han elegido a mí, un sencillo, humilde, trabajador en la viña del Señor.

Me consuela el hecho de que el señor sabe trabajar y actuar con instrumentos insuficientes y sobre todo confío en vuestras oraciones.

En la alegría del Señor resucitado, confiados en su ayuda permanente, sigamos adelante. El Señor nos ayudará. María, su santísima Madre, está de nuestra parte. Gracias."


“Estrechó las manos como si nos quisiera abrazar a todos”

El P. Fernando Fornerod estuvo en Plaza San Pedro para recibir
el anuncio del nuevo Papa y la bendición “Urbi et Orbi” .

La noticia del nuevo Papa me llegó por medio de las imágenes de la fumata que veía a través de mi computadora; al principio, tenía dudas sobre el color; pero bastaron unos segundos para que el corazón empezara a latirme fuertemente y enseguida salí de casa para tomar el subterráneo.

Corría ignorando si la noticia había sido confirmada; en la estación quise escuchar la radio, pero en ese momento llegó el subte y lo tomé. Bastaron unas pocas estaciones para contagiarme, a medida que subía la gente, de la atmósfera de alegría que experimentábamos todos; sí, era verdad y daba ganas de gritarlo con fuerza: ¡Habemus Papam!

Al salir, todos comenzamos a correr; eran cientos de personas que cubrían la calle con el único objetivo de llegar a la plaza de san Pedro. Era toda Roma y los ojos del mundo que se asomaban, una vez más, a esta querida plaza.

El sonido del vuelo de campanas a fiesta nos recibió al trasponer el columnado, mientras el corazón me latía fuerte, un poco por la carrera, pero más aún por la emoción.

“Hoy esta plaza es el centro del mundo”, escuché decir con claro acento argentino a unos jóvenes que pasaron a mi lado, mientras buscaban un lugar para ver de cerca el balcón desde donde saludaría el Papa.
Cuando el cardenal protodiácono se asomó al balcón y confirmó nuestra alegría: ¡Tenemos un nuevo Papa! El aplauso y la alegría fueron los únicos que encontraron espacio en la plaza, a este punto llena de gente hasta Via della Conciliazione.

Luego se hizo silencio y la voz del Cardenal se sintió firme: es Joseph, Cardenal Ratzinger y se llamará Benedicto XVI. Y todo a este punto era júbilo y fiesta.

La cruz procesional se abrió paso y nos regaló un nuevo pastor, que levantaba las manos y las estrechaba como si nos quisiera abrazar a todos.

Al volver a casa, cada uno de nosotros ha sido testigo de algo maravilloso: fue el Señor que nuevamente le dijo a Pedro, te encomiendo a ti las llaves de mi Reino.


 
 
 
Sitio Oficial de la Pequeña Obra de la Divina Providencia Don Orione - Argentina - Copyright - Condiciones de reproducción