El cantante ofreció un recital el domingo 7 de septiembre en Claypole a beneficio del cottolengo.
Copani hizo bailar, cantar, emocionar y aplaudir a los concurrentes que se dieron cita en el Salón de actos múltiples San Cayetano, cuyas instalciones resultaron chicas para albergar a toda la concurrencia que, pese a las malas condiciones climáticas, se acercó en gran número.
Durante una hora y media Ignacio desplegó un repertorio que puso a los concurrentes frente al espejo de nuestra historia. La de muchos argentinos cuyos abuelos llegaron de otras tierras a forjar un futuro mejor, con la esperanza de dejar un país próspero para sus hijos, mediante el esfuerzo y el trabajo.
Denuncia con tristeza y bronca a quienes con mayor o menor irresponsabilidad contribuyeron (y contribuyen) a diseñar un modelo de país con exclusiones. Y frente a esta realidad propone “Resistir”, título de su último álbum.
A pesar de los tiempos de crisis que sufrimos los argentinos, el optimismo de Copani rescata el ejemplo de nuestros abuelos que creyeron en un mundo mejor. Y es allí donde se genera un feeling y reconocimiento muy particular con su público.
Ignacio resalta el valor de nuestra cultura a través de distintas expresiones (e interpretaciones) musicales como el tango, el rock nacional y el folclore, para desembocar en la irónica propuesta de inyectarle al contagioso ritmo de la cumbia, letras que incentiven el uso de la razón (Bailanta profunda) y la exima de ser sólo un producto comercial.
“Eramos tan felices que no nos dábamos cuenta”, resume en una de sus canciones refiriendo a una época no tan lejana cuando el derecho a la salud, la educación y el trabajo no eran un privilegio.
“Yo vivo acá, con una flor, con cien espinas, me quedo en la Argentina, igual que vos...” Y mientras propone resistir canta el indispensable “Me salva tu amor”...el amor entre y hacia los semejantes. Como lo demostró el mismo Ignacio, quien vino a cantar a total beneficio de los residentes del Cottolengo y para los vecinos de la institución que acercaron un alimento no perecedero como gesto de compromiso con los más necesitados.