“Vine
a Argentina con la idea de edificar una iglesia a la Virgen;
pero la Virgen fue más diligente que yo y me la da
ya hecha.
Al partír de Génova prometí consagrarle
mis obras en América
y ahora me siento feliz de verla honrada aquí”.
(Don Orione - Nov. 1921)
La advocación de Nuestra Señora
de la Guardia marcó
el corazón de Don Orione y sus caminos.