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Cottolengos
y hogares para discapacitados
"La puerta del Pequeño Cottolengo
no preguntará a quien entra
si tiene un nombre, sino solamente si tiene un dolor"
(Don Orione)
¿Qué
es el Pequeño Cottolengo?
"Es una obra que toma vida y espíritu de la caridad
de Cristo, y su nombre de San José Benito Cottolengo, que
fue apóstol y padre de los pobres más desdichados...
Es una familia edificada sobre la fe que vive del fruto de un amor
inextinguible.
En el Pequeño Cottolengo se vive alegremente; se reza, se
trabaja en la medida que lo permiten las fuerzas; se ama a Dios,
se ama y se sirve a los pobres. En los abandonados se ve y se sirve
a Cristo en santa alegría. ¿Quién puede ser
más feliz que nosotros?" (Don Orione)
Los Cottolengos -obras destinadas al cuidado y asistencia
de personas con discapacidad- "son como un soplo vivificante
de la caridad del Señor, que es humilde, suave y dulce, que
está siempre pronta para acudir a todas las necesidades humanas".
¿Cómo
surgió el Pequeño Cottolengo?
Mientras en Europa hacía estragos la primera guerra mundial,
la Divina Providencia dirigía por el camino de la caridad
de Cristo los pasos del sacerdote Luis Orione, que por aquel entonces
-con la bendición del Papa y de los Obispos- trabajaba con
su humilde congregación en la educación cristiana
y social de la juventud más pobre y necesitada.
Por el año 1915, moría la condesa italiana Teresa
Agazzini, dejando a Don Orione su casa para que hiciese en ella
un asilo de caridad para ancianos pobres. A partir de esta casa,
Don Orione inicia un nuevo campo de apostolado de caridad, para
alivio de pobres y enfermos de toda clase, según el modelo
de la gran obra de Turín, fundada por San José Benito
Cottolengo.
Casi sin darse cuenta, Don Orione fue abriendo una tras otra, casas
de caridad, que la gente no tardó en llamarlas "Pequeños
Cottolengos", por identificarlas con la magnífica obra
del santo.
Así, los Pequeños Cottolengos se propagaron por toda
Italia y por el extranjero, llegando incluso a nuestro país,
donde el mismo Don Orione, colocó la piedra fundamental del
primer Cottolengo Argentino, el 18 de abril de 1935, en Claypole.
Hoy,
los Cottolengos...
... diseminados por todo el mundo, constituyen ante la sociedad
un testimonio fuerte de esa caridad cristiana que no conoce límites,
sino que siempre sigue abriendo sus fronteras ante las personas
más necesitadas.
¿Cómo
trabajan los Cottolengos?
Por albergar a personas con discapacidades múltiples, físicas
y mentales, su abordaje terapéutico y educativo es complejo,
debiendo realizarse a través de equipos interdisciplinares,
donde la tarea de cada uno (religiosos, profesionales, asistentes,
voluntarios) se pone en común para un mejor servicio del
asistido y, en lo posible, de su familia, cuando ésta existe.
Fundamentalmente, las tareas en favor de los discapacitados, son
las de asistir y cuidar, rehabilitar, educar y promover, siempre
en un necesario clima de familia: "La Pequeña Obra de
la Divina Providencia debe ser como una familia en Jesucristo...
porque nuestra fuerza está en la unión, cuyo vínculo
es Cristo".
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